Entrenamiento funcional

Qué es el entrenamiento funcional y cuál es su objetivo?

El entrenamiento funcional se ha puesto de moda entre los deportistas famosos y los famosos que hacen deporte. Todos hablan de sus magníficos resultados, pero…¿qué es el entrenamiento funcional?

El concepto de entrenamiento funcional.

El concepto de entrenamiento funcional (functional training) ha recibido mucha atención en los últimos años. Algunos deportistas de élite y algunos famosos que hacen deporte pregonan sus magníficos resultados. Pero por otro lado, aunque muchos entrenadores personales o preparadores físicos se publicitan como expertos en entrenamiento funcional (functional trainers), en ocasiones pasan por alto los puntos clave en la aplicación efectiva de esta metodología que ya tiene bastantes años de existencia.

 

Por definición “el entrenamiento funcional” significa entrenar con un propósito. En otras palabras debe tener un efecto positivo en la actividad o deporte que se practica.

 

Entrenamiento funcional es entrenar con un propósito concreto. Todo el entrenamiento se diseña y enfoca para alcanzar el objetivo.

 

El entrenamiento funcional adopta la multi-faceta (diversidad de ejercicios) y un acercamiento integrado para mejorar la fuerza y el acondicionamiento total de aquellos que lo utilizan. Originalmente este acercamiento funcional estaba circunscrito a ámbitos de la rehabilitación y la medicina deportiva.

 

Los rehabilitadores y terapeutas no sólo tienen que devolver al deportista a su patrón de vida cotidiano sino también al más alto nivel para que los preparadores físicos puedan recuperar su máximo rendimiento.

El entrenamiento funcional es un entrenamiento enfocado a un objetivo.

En la vida cotidiana el terapeuta que trabaja con un albañil que ha sufrido una lesión enseña al paciente a levantar cajas, arrastrar la carretilla, tirar de la polea para elevar cubetas, dejar materiales pesados en el suelo; en definitiva, fortalecer los grupos musculares principales y auxiliares para poder corregir y mantener una postura correcta y eficiente durante sus tareas principales. Esto es entrenamiento funcional. Todo el entrenamiento enfocado y diseñado específicamente hacia un objetivo concreto.

¿Cuáles son los objetivos del entrenamiento funcional?

El principal objetivo del entrenamiento funcional es mejorar la funcionalidad del organismo, sobre todo aumentando la coordinación, se podrian destacar los siguientes puntos.

 

  • Aumento de rendimiento deportivo o en la vida cotidiana.
  • Prevención de lesiones.
  • Crear una estructura corporal eficaz, eficiente, protectora y estética.

¿A quién va destinado?

Va destinado a cualquier persona sea cual sea su práctica deportiva e incluso si no realiza ninguna, pero para ello habrá que centrarse y poner especial atención a todas las actividades que esta persona realice durante todo el día, para enfocar y personalizar el entrenamiento a ella.

Si no conoces a la persona, no puedes empezar a trabajar con ella.

El entrenamiento funcional debe integrar todos los aspectos del movimiento humano. Para llegar a tener un entendimiento completo de este acercamiento, el interesado debe llegar a ser un estudioso del movimiento humano, observar a los niños jugar, a los adultos en el trabajo y a los deportistas durante la competición analizando cada movimiento, punto de apoyo, giro, salto, frenada, etc.

 

Puesto que la vida, como el deporte, es un evento caótico e impredecible, nuestro entrenamiento debería reflejar hasta cierto punto esta realidad. Desde este punto de vista, el buen entrenador funcional tiene un poco de artista y encontrar al entrenador adecuado marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso del entrenamiento.

Pilates

Definición de Pilates

Pilates es un método que se utiliza para entrenar a partir de la combinación de diversas disciplinas, como el yoga, la gimnasia. Su nombre hace referencia a Joseph Hubertus Pilates (1883–1967), el modelo, deportista, enfermero y estudioso de las cuestiones corporales que desarrolló este sistema.

 

El método Pilates, bautizado por su creador como contrología, se basa en ejercicios que ayudan a mejorar la tonificación de los músculos a través de una sucesión de movimientos fluidos.
Su esencia radica en la utilización del cerebro para el control del cuerpo, fomentando el equilibrio.

Es importante saber que el Pilates se basa en seis principios concretos.

  1. Concentración, que es necesaria para poder conectar la mente y el cuerpo.
  2. Precisión, imprescindible para ejecutar todos los movimientos que deben realizarse.
  3. Respiración, que es la base de esta disciplina.
  4. Control, que es básico para no realizar ejercicios descoordinados o bruscos que puedan causar un daño físico.
  5. Fluidez de movimiento, indispensable para que los ejercicios se lleven a cabo de la manera idónea y a la velocidad correcta.
  6. Centralización, que establece que el centro del cuerpo es el conjunto de músculos abdominales.

Los movimientos el Pilates

Los movimientos que impulsa el Pilates deben realizarse a conciencia para que puedan coordinarse con la respiración. A través de este control del cuerpo y la mente, la persona logra descubrir la capacidad pero también las barreras que se encuentran en su interior.

 

Cuando el Pilates se desarrolla de la manera adecuada, el sujeto puede mejorar su coordinación, flexibilidad y musculatura. La clave del éxito se encuentra en la precisión técnica a la hora de realizar los movimientos, ya que la técnica tiene mayor relevancia que las horas dedicadas al ejercicio o que la cantidad de repeticiones, por ejemplo.

 

Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto otra serie importante de beneficios del Pilates, tales como estos:

 

  • Consigue que la persona que lo practique mejore tanto su equilibrio como su agilidad.
  • No menos interesante es saber que ayuda a corregir hábitos posturales que se traducen en dolores de espalda.
  • Cualquier tipo de tensiones musculares también se logra eliminar llevando a la práctica este deporte.

No hay que olvidarse que

Más allá de lo muscular y de lo estrictamente físico, los defensores del Pilates aseguran que este método también ayuda a reducir el estrés y a mejorar la autoestima de quienes lo practican.

 

No hay que olvidarse que, aunque cualquiera pueda llevar a cabo la práctica de esta disciplina, está recomendada para grupos específicos como estos:
-Personas que han sufrido una lesión y se encuentran en plena fase de recuperación de la misma. Quienes padezcan problemas de espalda. Las embarazadas, ya que logran desde reducir los síntomas que experimentan hasta el estrés que les puede causar el saber que una gran responsabilidad está a punto de llegar a sus vidas. Todo eso sin olvidar tampoco que es una estupenda alternativa para lograr preparar su cuerpo de cara al momento del parto, ganando flexibilidad y fortaleciendo lo que es el suelo pélvico.

 

Cabe destacar que existen dos grandes modalidades para practicar Pilates: hacerlo directamente sobre el suelo o una colchoneta, o apelar a máquinas diseñadas específicamente para estas prácticas.